“Asexual”: cuando se escucha o lee esta palabra lo primero que suele surgir en algunas mentes es no tener sexo o, en una planta o bacteria; y esto se debe a que vivimos en un mundo totalmente alonormal, donde desde que nos despertamos hasta la hora en la que vamos a dormir, consumimos sexo, ya sea en publicidades, medios de información, redes sociales o conversaciones. Pero con las personas asexuales no es así. Los asexuales son personas con baja o nula atracción sexual. Sin embargo, un asexual no es célibe, ya que la asexualidad no es una conducta sexual, como esta práctica, estas personas pueden ser lo que vulgarmente conocemos como «virgen» o no serlo, masturbarse o no, tener pareja, casarse, tener relaciones sexuales o incluso tener hijos si así lo desea… en definitiva ser asexual también viene de la mano con una crucial autonomía sobre sus cuerpos y vidas.

Dentro del espectro asexual existe la siguiente clasificación:

  • Grisasexual: persona que puede llegar a sentir atracción sexual.
  • Demisexual: persona que puede sentir atracción después de formar un vínculo emocional. Arromántico: persona que no siente atracción emocional.

A su vez, los asexuales se clasifican por su orientación romántica, que en realidad todas las personas tienen, sin embargo, suele responder a orientación sexual. Dentro de la comunidad asexual se hace denotar un poco más debido a que en esta, la orientación sexual no existe (o sí, pero es nula/baja), estas son:

  • Heteroromántico: atracción romántica hacia personas del género opuesto
  • Homoromántico: atracción romántica hacia personas del mismo género
  • Birromántico: atracción romántica hacia personas del género masculino como femenino
  • Panromántico: atracción romántica hacia personas de cualquier identidad de género, sean hombres, mujeres, transexuales o cualquier género existente
  • Arromántico: aclarado anteriormente

Cabe destacar que también existen otros tipos de asexualidades y orientaciones románticas, pero aún no están desarrolladas. Hay que tener claro dos cosas: no todas las personas asexuales tienen la misma orientación, ni van a experimentar igual, y que muchas veces reconocerse como una persona de esta orientación es algo complicado: no se es asexual de un día para otro (y hay personas que lo son y nunca lo saben), es complicado saber qué es ser asexual ya que hay poca información si no se está dentro de la comunidad, genera rechazo muchas veces debido a la alonormatividad que se nos impone (el «pero alguien te tiene que gustar», por ejemplo) y negación, y el periodo de aceptación a veces toma tiempo.

Para terminar, los asexuales también participan en manifestaciones del colectivo lgbt+ (ahora son incluidos), a pesar de ser un porcentaje reducido. No sólo por solidaridad, sino para exigir tolerancia: están cansados de ser tratados como enfermos debido a no desarrollar su intimidad como las demás personas, de ser cuestionados o hasta mal vistos, que les tomen como un chiste. Lo que normalmente buscan lograr es que cada quien viva su vida sexual y amorosa como les plazca, sin prejuicios, el ser aceptados sin ser agredidos con comentarios vulgares y/o violentos.

Elisa Forzano

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