ORDENAR EL CAOS
La enfermedad siempre ha existido. Los códigos para nombrarla, no.
Durante siglos, enfermar fue una historia: el médico describía síntomas, el archivo acumulaba relatos y el dolor quedaba en palabras imprecisas. Con el tiempo, la medicina descubrió algo incómodo: para entender la enfermedad había que contarla, compararla y clasificarla. Así nacieron los sistemas de codificación sanitaria y, finalmente, la CIE. Este artículo recorre ese tránsito fascinante: de la narrativa médica al dato estructurado. Porque la Clasificación Internacional de Enfermedades no solo organiza diagnósticos; también documenta la fragilidad cotidiana de la vida humana. Una mirada antropológica —y con humor— a cómo una sociedad decide ordenar el caos del cuerpo.





