Un recorrido por la historia de las fake news y un pequeño método para detectarlas
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La primera víctima de la guerra es la verdad, dijo presuntamente Esquilo en los tiempos en que vivió y teniendo en cuenta lo que ya ha llovido y escampado. La verdad, para empezar el año afirmando algo con rigor, suele ser vilipendiada por cierta prensa de cierta ideología y creadora de cierta opinión, pero no es tanto el problema que se escriban mentiras, medias verdades o bulos, sino que haya gente que los crea y los difunda.

Siempre han existido las fake news, aunque no se llamasen antes así y así se haya adoptado la denominación en este afán por “anglosajonizar” las lenguas. Pero, ¿qué son? Yo diría que son noticias que contienen información falsa o engañosa, con el objetivo de generar confusión, desinformación o persuadir a la audiencia, se presentan de manera creíble y se aprovechan de la credulidad de las personas para difundir información errónea.

Las noticias falsas son tan antiguas como la mentira, y la mentira debe ser tan antigua como la humanidad a pesar de que no tengamos constancia histórica de muchas de los fakes de las diferentes épocas. Es curioso que nos encontramos en bastantes ocasiones con que un mismo hecho histórico tenga varias narraciones. Sí, ya sabemos que la historia la escriben los vencedores, pero también pueden haberla escrito los interesados en que se interprete de una forma u otra. Pero haciendo un rápido recorrido por la cronología humana, vamos a narrar diferentes fakes o sus creadores.

Comencemos por un ejemplo de la Antigua Grecia: famoso es el Caballo de Troya, considerado una fake news por dos razones: la falsedad de los hechos: La historia del caballo de Troya, tal como se relata en la Ilíada de Homero y en otras fuentes antiguas, es una leyenda y no un hecho histórico comprobado. No existen registros arqueológicos o fuentes contemporáneas que respalden la veracidad de esta historia. Por lo tanto, la falta de evidencia histórica sólida lleva a calificarla como una fake news. Y, por otra parte, la historia del caballo de Troya tuvo como objetivo engañar al enemigo para lograr la conquista de la ciudad de Troya.

En el Imperio Romano, los emperadores romanos difundían lemas a través de las monedas. Cabe recordar que Nerón, en un rumor que propagó él mismo para exculparse, acusó a los cristianos de ser responsables del gran incendio de Roma en el año 64 d.C.

Estas fakes, a falta de redes sociales y prensa, se difundían por la transmisión oral, debido a la gran mayoría de la sociedad no sabía leer o escribir, también mediante imágenes, por ejemplo, los emperadores romanos difundían lemas a través de las monedas, y por rumores como el ejemplo del emperador Nerón que hemos citado.

Pero quien marcó el comienzo de las fake news tal y como las conocemos fue el periódico «New York Sun» que, en agosto de 1835, publicó una serie de artículos conocidos como «The Great Moon Hoax» (El Gran Engaño Lunar), en los que afirmaba que se había descubierto vida en nuestro satélite. La historia falsa fue presentada como un informe científico del astrónomo Sir John Herschel, quien supuestamente había utilizado un telescopio de última generación para observar a través de la atmósfera lunar y descubrir seres extraños y exóticos. En los artículos, se describían criaturas híbridas y fantásticas, como hombres murciélagos, unicornios y castillos de cristal y las ilustraciones que acompañaban a los artículos eran impresionantes y contribuyeron a hacer la historia más convincente.

El engaño fue diseñado para aumentar las ventas del periódico y atrajo a muchos lectores, quienes creyeron firmemente la historia. Sin embargo, después de algunas semanas, se reveló que todo había sido un invento del periódico y que no había evidencia científica que respaldara la existencia de vida en la Luna.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la difusión sistemática de las fake news tomó un papel central en la estrategia de comunicación nazi liderada por Joseph Goebbels que fue nombrado Ministro de Propaganda del Reich en 1933, y cuya labor fue crucial en la difusión de la propaganda nazi y la promoción de la ideología del partido. Su objetivo principal era controlar la información y manipular la opinión pública para favorecer al régimen de Hitler.

Una de las herramientas más utilizadas por Goebbels fue el uso de las llamadas «fake news». Utilizó la propaganda para difundir información errónea, manipulada o totalmente falsa, con el fin de influir en la percepción y creencias de las personas. Este personaje tenía muy claro el poder de los medios de comunicación y fue uno de los primeros en utilizar técnicas de manipulación de la información para mantener el control sobre la sociedad y promover la agenda nazi. Utilizó la radio, periódicos, películas y mítines para difundir propaganda que respaldaba el antisemitismo y la superioridad racial aria. También controlaba la censura y la supresión de cualquier información u opinión contraria al régimen. Se encargó de silenciar a periodistas, artistas y escritores que se oponían al nazismo. En cualquier caso, se le considera como un ejemplo negativo, por supuesto, de representante de la difusión de la desinformación y la promoción de políticas racistas y destructivas.

Y para finalizar este recorrido histórico, quisiera citar a mi admirado Umberto Eco, que analizó el fenómeno de las fake news en su obra «¿Qué es el fascismo?» y en varios ensayos. Eco argumentaba que las fake news, a pesar de haber existido a lo largo de la historia, ahora se han multiplicado en cantidad y alcance debido a las redes sociales y a la facilidad de difusión que ofrecen.

Eco sostenía que las fake news se basan en la manipulación de los hechos y en la explotación de los miedos y prejuicios de la sociedad. Además, destacaba que las fake news son siempre intencionales, es decir, que quienes las crean y difunden tienen un propósito específico, ya sea político, económico o social. Sin embargo, Eco también señalaba que no toda información falsa es una fake new, sino que estas distorsiones de la realidad deben tener un impacto significativo en la opinión pública para ser consideradas como tal. Eco advertía que el peligro de las fake news radica en que pueden socavar la confianza en la información fidedigna y en las instituciones, debilitando así la democracia. Por eso, proponía que la educación en el pensamiento crítico y el análisis riguroso de los mensajes mediáticos eran fundamentales para combatirlas.

Ya de cara a la actualidad, la propagación de fake news se ha visto facilitada por el rápido avance de la tecnología y el acceso fácil y rápido a la información a través de Internet. Las redes sociales, en particular, se han convertido en un terreno fértil para la difusión de noticias falsas debido a su amplia cobertura y capacidad de compartir contenido rápidamente. Además, la falta de regulación en estos espacios ha permitido la proliferación de información engañosa sin consecuencias claras, y el impacto puede tener consecuencias insospechadas.

El resultado se manifiesta en que pueden tener un impacto directo en la forma en que las personas interpretan eventos importantes. Al alterar la narrativa de los acontecimientos, estas noticias falsas pueden influir en la opinión pública y generar polarización en la sociedad. En algunos casos, las fake news han llevado a la difusión de teorías conspirativas peligrosas, como la negación del cambio climático o la propagación del miedo hacia ciertos grupos sociales. Y por otra parte pueden tener consecuencias en la vida cotidiana de las personas. Por ejemplo, la difusión de noticias falsas relacionadas con la salud puede llevar a la adopción de tratamientos ineficaces o peligrosos.

A nivel político, las fake news pueden afectar los procesos electorales al distorsionar la información sobre los candidatos y las propuestas. Estas noticias falsas pueden influir en la decisión de voto de los ciudadanos y comprometer la integridad del sistema democrático.

Detectar las fake news puede ser un desafío, pero aquí hay algunos pasos que puedes seguir para ayudar a identificarlas:

Verificar la fuente: Investiga la fuente de la noticia. Examina si es una fuente reconocida y confiable, como medios de comunicación bien establecidos y respetados. También puedes buscar información sobre la organización detrás del sitio web o canal de noticias.

Comprobar la fecha y el contexto: Asegúrate de que la noticia no sea antigua o haya sido sacada de contexto. Verifica si hay alguna información adicional disponible que pueda proporcionar un contexto más amplio y completo.

Buscar otras fuentes: Revisa si la noticia se está informando en otros medios de comunicación confiables y contrasta la información que proporcionan. Si solo se encuentra en un solo sitio web o redes sociales sin respaldo, es motivo de precaución.

Revisar el tono y el lenguaje: Presta atención al tono de la noticia. Las fake news a menudo utilizan un lenguaje sensacionalista o emocional para generar reacciones extremas. También verifica si la noticia utiliza un lenguaje imparcial y basado en hechos o si está cargada de opiniones.

Verificar las evidencias y citas: Examina si la noticia proporciona pruebas, testimonios o citas de expertos. Las fake news a menudo carecen de respaldo sólido y confiable. Investiga si las fuentes citadas existen y si respaldan la información presentada.

Fact-checking: Utiliza sitios web especializados en verificación de hechos (fact-checkers) para encontrar información adicional y confirmar la veracidad de la noticia. Estos sitios analizan y evalúan la exactitud de las afirmaciones en diversas noticias. Os dejo los más importantes a nivel internacional.

FactCheck.org: Es un proyecto de la Annenberg Public Policy Center en la Universidad de Pennsylvania en Estados Unidos. Se dedica a comprobar y desmentir información falsa en el ámbito político y electoral.

PolitiFact: Es otro proyecto de la Annenberg Public Policy Center que se enfoca en verificar la veracidad de las afirmaciones hechas por políticos y figuras públicas en Estados Unidos.

Snopes: Es uno de los primeros sitios web dedicados al fact checking. Se dedica a investigar y desmentir rumores, bulos y noticias falsas que se difunden en Internet.

Maldito Bulo: Es un proyecto español que se especializa en verificar y desmentir desinformación y noticias falsas que se difunden en España.

Chequeado: Es una organización argentina que se dedica a verificar y desmentir información falsa en el ámbito político y público.

Africa Check: Es una organización que se enfoca en verificar y desmentir información falsa en el continente africano, especialmente relacionada con temas de salud, política y sociedad.

Full Fact: Es una organización del Reino Unido que se dedica a verificar y desmentir información falsa en el ámbito político y público.

FactCheckEU: Es una plataforma que se dedica a verificar y desmentir información falsa en la Unión Europea y está formada por organizaciones de fact-checking de diferentes países europeos.

Consultar expertos: Si tienes dudas sobre la autenticidad de una noticia, puedes buscar la opinión de expertos en el tema. Periodistas, académicos o profesionales con conocimiento en el campo pueden proporcionar una perspectiva confiable.

Confía en tu intuición: A menudo, las fake news se diseñan para generar emociones extremas o para promover una determinada agenda. Confía en tu instinto si algo te parece poco confiable o demasiado extremo, la intuición puede ser útil para discernir si una noticia es falsa o no, pero también es importante complementarla con un análisis crítico y fundamentado.

No voy a poner ejemplos de elecciones que se han ganado gracias a las fake news, o corrientes de opinión que han nacido de bulos malintencionados sobre noticias, son temas obvios y que dejaré al instinto del lector o lectora, poniéndome, no obstante, a su disposición para conversar de estas noticias falsas que pretenden dañar a esta verdad tan violentada durante el paso de los tiempos.

Quiero acabar con una frase de Carl Sagan «La verdad no es una cuestión de opiniones, sino de hechos comprobables”.

 

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