Dos gotas de agua en un mar de injusticia.

1 INTRODUCCIÓN

El genocidio perpetrado en Gaza por Israel, ha levantado una ola de apoyo al pueblo palestino sin precedentes en todo el mundo. Este apoyo acompañado del aparato mediático: prensa, televisión y medios digitales, aumenta al mismo tiempo que Israel aumenta su ofensiva expansionista llevándose por delante la vida de miles de personas.

El protagonismo que ha adquirido la causa Palestina ha hecho desaparecer de los medios de comunicación, donde por otra parte ya tenían una visión muy limitada, otras causas que tienen una situación similar a la palestina como es la del Sáhara Occidental

Existe un cierta semejanza entre la causa Palestina y la del Sáhara Occidental. Un territorio ocupado ilegalmente por Marruecos desde 1975, donde las resoluciones de la ONU, que avalan el derecho de autodeterminación del Sáhara Occidental, son ninguneadas sistemáticamente por Marruecos, España y la comunidad internacional.

2 PARALELISMOS

Existe cierto paralelismo, si bien no es histórico, en los hechos consumados en los que se lleva a cabo la ocupación tanto de Palestina como del Sáhara Occidental. Ambos territorios fueron colonias de países occidentales: El Sáhara Occidental era colonia española y Palestina era colonia británica. El proceso de descolonización propuesto tras la segunda guerra mundial se llevó a cabo de manera nefasta en ambos lugares, teniendo que resaltar que España sigue siendo potencia administradora de su antigua colonia de cara a los organismos internacionales, encargada de llevar a cabo el referéndum de autodeterminación de este territorio, que ni ha hecho ni parece tener intención de hacer.

En relación a la tierra de Palestina, la situación es algo más compleja. Palestina era parte de los territorios colonizados por el Imperio Británico. Tras el terrible holocausto producido por el régimen nazi, los judíos fueron recibidos en Palestina con el objetivo de que se establecieran allí en 1946.

En 1947 la ONU aprobaba la resolución 181 que pretendía resolver el conflicto entre judíos y árabes de Palestina, que en ese momento seguían bajo administración británica, proponiendo dividir la zona en dos Estados, uno judío y otro árabe, permaneciendo Belén y Jerusalén bajo control internacional de las Naciones Unidas.

Una resolución, que al igual que la planteada para el Sáhara Occidental, nunca se llevó a cabo.

2.1 LA OCUPACIÓN.

En 1948 los judíos constituían el 32% de la población de Palestina y el 14 de mayo de ese mismo año proclamaron la independencia como Estado soberano expulsando de sus hogares y por la fuerza a unos 700.000 palestinos. Justificando la creación de la nación en las escrituras bíblicas y su estatus de “pueblo elegido”, Bertrand Russell critica esta justificación en su obra “Historia de la Filosofía” publicada en 1945 donde expone “La primitiva historia de los israelitas no puede ser confirmada por ninguna fuente fuera del Antiguo Testamento y es imposible conocer en qué punto deja de ser puramente legendaria”.

Esa situación es recordada por el pueblo palestino como el día de la Nakba.

En 1948 con la declaración de independencia del Estado de Israel y la subyugación y asesinato de un número significativo de palestinos da comienzo la guerra árabe-israelí.

El resultado de la guerra fue una clara victoria israelí que amplió su territorio y dificultaba la implantación de la resolución de la ONU.

El proceso de ocupación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos tuvo un guión similar.

España había intentado mantener su colonia utilizando la figura de la “provincia 53”, con esta resolución España intentaba evadir el proceso de descolonización que había llevado a cabo en su otra colonia africana, Guinea. Este interés estaba motivado con el descubrimiento de minas de fosfatos en su territorio. Sin embargo, la ONU fue inflexible en este sentido. La descolonización tenía que llevarse a cabo y España tenía que hacer un referéndum de autodeterminación donde votaran los saharauis censados.

En 1975, Marruecos organizó la “Marcha Verde”, que fue una expedición de civiles que marcharon para ocupar las tierras de la antigua colonia, con el objetivo de cumplir los deseos imperialistas del rey marroquí Hassan II.

Un par de años antes, el movimiento nacionalista saharaui se había organizado constituyendo el Frente Polisario, que se instituía como representante del pueblo saharaui frente a los organismos internacionales.

El ejército español no hizo frente a la marcha marroquí abandonando su antigua colonia sin llevar a cabo el referéndum solicitado por la ONU y abandonando al pueblo saharaui frente al invasor del Norte. El abandono de España animó a Mauritania a invadir el Sahara Occidental por el Sur.

Esta invasión dio pie a la guerra entre el ejército marroquí y las milicias del Frente Polisario en el frente norte y el ejército mauritano y el Frente Polisario por el Sur.

En 1979 Mauritania abandonaba los territorios que había ocupado y renunciaba a cualquier intención de ocupar el Sáhara Occidental, mientras tanto la guerra con Marruecos duró hasta 1991 que se estableció un alto el fuego. La ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos haría que la guerra se reanudara en 2020 hasta nuestros días. Una guerra silenciada por todos los medios.

La política de apartheid llevada a cabo en ambos territorios son otro paralelismo a tener en cuenta.

2.2 EL APARTHEID

La Convención Internacional sobre la Supresión y el Castigo del Crimen de Apartheid (1973, Naciones Unidas) define el apartheid como “actos inhumanos cometidos con el propósito de establecer y mantener la dominación de un grupo racial y de personas sobre cualquier otro grupo racial de personas y oprimirlo sistemáticamente”[1].

Este crimen se ha ido llevando a cabo tanto con la población palestina como con la saharaui en los territorios ocupados ilegalmente.

Según explica Amnistía Internacional en su informe “El apartheid israelí contra la población palestina” publicado el 1 de febrero de 2022 “la mejor forma de entender el apartheid es verlo como un sistema de trato discriminatorio prolongado y cruel de un grupo racial a los miembros de otro con la intención de controlar al segundo”[2]

Desde la primera ocupación en 1948, Israel ha llevado a cabo una fragmentación en dominios de control para separar a la población palestina entre ellos en diferentes zonas geográficas, diferentes marcos jurídicos y administrativos. Ha desposeído de tierras y propiedades a los palestinos llevando a cabo desalojos y expulsiones forzosas obligando a la población a desplazarse forzosamente. Israel ha generado un sistema legislativo y político que mantiene a la población palestina bajo su control y separada de la población israelí. Todo esto ha generado un empobrecimiento deliberado de la población palestina reduciendo bajo mínimo cualquier oportunidad de prosperar.

La situación del Sáhara Occidental ocupa menos portadas (prácticamente ninguna) pero su desarrollo es paralelo a la situación de Palestina.

Marruecos ha llevado a cabo una política de desposesión sistemática del pueblo saharaui. Ha basado sus acciones en la explotación económica el empobrecimiento forzado y la marginación política de los saharauis[2] como viene reflejado en el “Informe sobre los derechos humanos en el mundo” publicado por Amnistía Internacional en abril de 2025.

2.3 POLÍTICA DE TERROR

Una de las acciones que tanto Marruecos como Israel han llevado a cabo en los territorios ocupados son las detenciones arbitrarias de personas que, de una forma u otra, llevan a cabo alguna actividad de resistencia. Desde participar en manifestaciones o denunciar las violaciones de Derechos Humanos en estos territorios.

En ambos casos las organizaciones palestinas y saharauis han denunciado la práctica de la tortura en las cárceles israelíes y marroquíes.

Dos datos que resultan significativos, según un informe publicado por la BBC el 22 de enero, hay 10.200 presos palestinos en cárceles israelíes, y más de un tercio de ellos

no han tenido juicio. El número se ha duplicado desde el inicio de la invasión de Gaza que ha dado pie al genocidio palestino por parte de Israel[1].

El caso más significativo de tortura por parte del gobierno marroquí está personalizado en la figura de Aminetu Haidar, activista saharaui y defensora de los derechos humanos, fue detenida (secuestrada) por el gobierno marroquí que la tuvo desaparecida durante cuatro años.

Las acusaciones de tortura y desapariciones han sido denunciadas ante los organismos internacionales frecuentemente sin que haya habido una intervención por parte de éstas en ningún caso.

2.4 RESISTENCIA

Decía el filósofo francés Michel Foucault que “donde hay poder hay resistencia”, esta resistencia tiene varios focos, en los casos de los que me ocupo, es una resistencia externa al poder que busca la transformación de los equilibrios de poder, con un marcado toque antiimperialista.

Tanto el Sáhara Occidental, como el Palestina, intentan por deshacerse del yugo que supone seguir sometidos a una potencia extranjera como son en este caso Marruecos e Israel.

Como he escrito anteriormente, el Frente Polisario se fundó para luchar contra la dominación española, pero tras la salida de España de su última colonia se vio envuelto en una guerra por la integridad nacional que supuso el desplazamiento de un número significativo de su población hacia la hamada argelina, la hamada es la zona más dura del desierto más duro del mundo, el desierto del Sáhara.

A pesar de la diferencia armamentística, El Frente Polisario mantuvo una guerra contra el ejército marroquí desde 1975 hasta 1991, donde se firmó un alto el fuego, que fue roto por Marruecos en 2020 reanudando la guerra hasta nuestros días.

Esta guerra la libran los soldados saharauis mal equipados con viejos rifles máuser y AK de la antigua Unión Soviética, cuya única ventaja es su conocimiento del desierto,se enfrenta a un ejército de militares profesionales bien equipados con material francés e israelí. A pesar de esto mantiene su hostigamiento con una guerra considerada de “baja intensidad”.

Mientras tanto la población saharaui de los territorios ocupados, mantiene la resistencia con manifestaciones y denunciando públicamente las violaciones de los Derechos Humanos del ejército y la policía marroquí en sus redes sociales para conocimiento del mundo, a pesar de sufrir detenciones, palizas y un cerco económico que lo empobrece deliberadamente.

Por el contrario la resistencia palestina se organizó desde el primer momento con el apoyo de los países árabes vecinos que resultó de la guerra árabe-israelí de la que he escrito con anterioridad.

La primera intifada o “revuelta de las piedras”, se llevó a cabo en 1987 y pretendía acabar con las presiones sociales que vivían los palestinos: alta tasa de desempleo, represión sistemática, la oposición a la creación de un Estado Palestino.

Sería muy largo detallar aquí todos los movimientos de resistencia palestina y recomiendo su investigación a quien esté interesado, paso ahora a nombrar a las organizaciones que han intentado aglutinar el apoyo popular para encabezar la resistencia palestina frente a Israel.

Mientras la organización referente para la causa saharaui se concentra en el Frente Polisario, la multiplicidad de interlocutores palestinos hace que sea más complejo encontrar una organización que represente los intereses palestinos. Las principales organizaciones a las que me referiré serán: La Organización por la Liberación de Palestina (OLP), El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). Intentaré ser breve en los apuntes siguientes para facilitar la lectura del artículo.

  • OLP: Fue fundada en 1964 bajo el paraguas de la Liga Árabe, comenzó utilizando métodos terroristas a los que renunció y condenó en 1988. Sus objetivos se enmarcaban en el cumplimiento de la resolución de la ONU de 1947. Su líder Yasir Arafat recibió el Premio Nobel de la Paz, junto a Isaac Rabin y Shimon Peres, por sus esfuerzos en encontrar una solución pacífica al conflicto. Arafat fue asesinado por Israel en 2004.
  • FPLP: Se fundó en 1967 bajo el paraguas ideológico del marxismo-leninismo, era una organización laica con objetivos panarabistas, que también buscaba la liberación de Palestina. Fundado por George Habash, un cristiano palestino, fallecido en 2008.
  • Hamás: Fundada en 1987, se creó con el ambicioso objetivo de fundar un Estado Islámico en los territorios históricos palestinos, hace unos pocos meses se ha hecho público que Israel financió a Hamás a través de Qatar para debilitar a otros actores con objetivos más moderados en la zona.

Como se puede observar a medida que ha pasado el tiempo, las organizaciones que iban tomando protagonismo en Palestina tenían objetivos más enfrentados a la solución de los dos Estados. Pasamos del cumplimiento de la resolución de ONU de 1947 a querer formar un Estado Islámico en Palestina, todo ello facilitado y espoleado por la represión del pueblo palestino por parte de Israel, lo que plantea la siguiente pregunta ¿a mayor represión se produce una radicalización en la respuesta? La respuesta, a mi entender, es que el odio solo genera más odio.

En este caso podríamos utilizar la tercera ley de Newton “por cada acción hay una reacción igual y opuesta”.

3. SITUACIÓN ACTUAL

Mientras escribo estas líneas la situación de ambos territorios no ha cambiado: el Frente Polisario continúa con su hostigamiento a los enclaves militares marroquíes en los territorios ocupados, con una guerra de baja intensidad y nula visibilidad internacional. El Sáhara occidental sigue ocupado por Marruecos que esquilma sus recursos naturales mientras reprime a la población saharaui y facilita la llegada de colonos marroquíes con los que sustituir a la población original.

Israel acaba de comenzar la invasión terrestre de la Franja de Gaza mientras que los colonos expulsan de sus viviendas a los habitantes de Cisjordania. La ONU ha declarado que Israel está cometiendo genocidio en Gaza, ha matado a más de 65.000 personas incluyendo a mujeres y niños, con ataques armados indiscriminados y desnutrición.

Paso a analizar la posición de España en ambos conflictos.

4 POSICIONAMIENTO DE ESPAÑA

El posicionamiento de España es llamativo en ambos casos.

En relación a la causa palestina lidera el bloque de defensa de la solución de los dos Estados y ha sido el primer país europeo en condenar el genocidio en Gaza e imponer sanciones comerciales a Israel.

Mientras tanto, en relación con la causa saharaui, no hay que olvidar que España tiene una responsabilidad histórica ya que es el encargado, según la ONU de culminar el proceso de descolonización llevando a cabo un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui. El PSOE (partido mayoritario del gobierno de coalición español) ha avalado las tesis marroquíes de declarar al Sáhara Occidental territorio autónomo dentro de la administración marroquí.

Este posicionamiento va en contra del derecho internacional y el mandato de la ONU, sin olvidar que no se ha tenido en cuenta la opinión del Frente Polisario, único representante legal del pueblo saharaui según la ONU.

Llama la atención como dos situaciones que tienen un paralelismo evidente en su desarrollo, aunque con matices.

Mientras que en el caso palestino no puede hablarse de guerra porque no existe un ejército palestino. Lo que se está llevando a cabo por parte del ejército israelí es la eliminación sistemática de la población palestina residente en Gaza y la destrucción de la ciudad, mientras que el Frente Polisario, un ejército formado por milicianos mal armados hace frente al ejército marroquí en un terreno que conoce bien.

España hace tiempo que abandonó a su suerte al pueblo saharaui frente al ocupante marroquí, incluso en los últimos años se ha puesto de lado de éste en sus pretensiones, mientras que abandera el apoyo pro-palestino en occidente frente al posicionamiento proisraelí de Alemania y Estados Unidos.

5 CONCLUSIÓN

Como he intentado justificar en el ensayo la causa palestina y la saharaui tienen una serie de similitudes que hace que sus trayectorias históricas sean similares.

Ambos países son antiguas colonias occidentales que fueron abandonadas por sus metrópolis sin finalizar un proceso de descolonización provocando que otros agentes con intereses imperialistas lo invadieran subyugando a la población autóctona.

La represión de Marruecos e Israel ha sido contestada por el Frente Polisario en el caso del Sáhara Occidental y por distintas organizaciones (OLP, FPLP y Hamás) en el caso de Israel. A medida que la represión se ha intensificado la respuesta ha sido cada vez más violenta por parte de estas organizaciones llegando a la actualidad donde Israel está exterminando a toda la población palestina y la guerra en la frontera de los territorios ocupados del Sáhara Occidental.

El papel de España es sorprendente manteniendo dos posturas contrarias en ambos casos. Mientras en el caso palestino defiende las posiciones de la solución de dos estados propuestas por la ONU y denuncia el genocidio que está cometiendo Israel, en el caso del Sáhara Occidental se alinea con el estado invasor y olvida su responsabilidad histórica y jurídica de culminar el proceso de descolonización llevando a cabo el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui.

La población española se ha posicionado mayoritariamente a favor de la causa palestina de manera histórica, y numerosas asociaciones pro-saharauis pueblan muchos de los pueblos y ciudades de nuestro país.

El genocidio palestino ha colmado el vaso de lo soportable por la población española, lo que ha provocado numerosas manifestaciones contra la actuación israelí, llegando a paralizar eventos deportivos como la vuelta ciclista a España durante este año 2025. Esta presión social ha generado una reacción gubernamental provocando una posición en contra de la actuación israelí en Gaza materializada en el embargo de armas y una propuesta de paralización del comercio con Israel, pendiente de hacerse vigente mientras escribo este ensayo.

Por otro lado, aunque, como he dicho, son muchas las asociaciones pro-saharauis que existen en España, su labor ha estado centralizada en la resistencia en los campamentos de refugiados en la región argelina de Tinduf, llevando a cabo programas como Caravana por la Paz, donde se trasladan materiales, medicinas y alimentos para los campamentos y Vacaciones en Paz, donde los niños saharauis de los campamentos viajan a España recibidos por familias de acogida durante el verano, donde, además de alejarlos de las altas temperaturas del desierto, se realizan pruebas médicas, se alimentan de productos frescos además de disfrutar de un ambiente lúdico en nuestro país.

Esta función asistencial ha predominado sobre la denuncia política haciendo que la causa saharaui pase a un segundo plano en la agenda política nacional.

De cualquier manera, ambas causas parten de la misma situación de opresión, un pueblo invadido por un país extranjero que impone un apartheid contra la población autóctona, llegando en el caso palestino al genocidio de su población, con el objetivo de eliminarlos completamente, y en el caso saharaui diluirlos entre la diáspora y los colonos marroquíes.

“La pobreza no es un accidente. Así como la esclavitud y el Apartheid es algo creado por los hombres y puede eliminarse gracias a las acciones de los seres humanos” Nelson Mandela

Manuel Carmona Curtido

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referencias:

[1] https://www.hrw.org/news/2021/04/30/apartheid-and-persecution-forgotten-crimes-against-humanity?utm_source

[2] https://www.amnesty.org/es/latest/campaigns/2022/02/israels-system-of-apartheid/

[3] https://porunsaharalibre.org/2025/04/30/sahara-occidental-la-ocupacion-marroqui-entre-expolio-y-crimenes-internacionales/

[4] https://www.bbc.com/mundo/articles/cly518ldp3jo#:~:text=Actualmente%2C%20unos%2010.200%20palestinos%20est%C3%A1n,la%20autoridad%20de%20tribunales%20militares.

 

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