En los últimos años, parece que Disney está mostrando un mayor interés y preocupación por plasmar en sus películas una mayor concienciación social e integración. Sin embargo, no siempre ha sido así, pues muchas de las películas de la factoría han sido acusadas de plasmar valores racistas y de no reflejar correctamente las minorías étnicas u otras culturas. Analicemos, pues, su evolución desde 1930 hasta el 2019:

De 1930 a 1970: Racismo y segregación

Entre las décadas de los años 30 y 70, las películas y cortometrajes de Disney destacaron por reflejar desigualdad, supremacía, estereotipos, racismo y segregación… Fue, sin duda, la etapa más prolifera en plasmar dichos valores. Unos valores que, en gran parte, estaban muy interiorizados y normalizados en la sociedad y, por ende, no estaban mal vistos. Destacaron: (Croce, 2008).

Cortometraje Santa´s Workshop, 1932

Santa Claus se encuentra su casa, organizando y supervisando una serie de muñecas que salen de una cadena de montaje. Primero, salen unas muñecas rubias que dicen mamá y después sale una muñeca de color (con rasgos afroamericanos muy marcados) que dice mammy, terminó con el que se referían a las niñeras afroamericanas (min 3:44- 3:57). Este corto después fue retirado.

Los tres cerditos, 1933

En una escena del film aparece el lobo intentando engañar a los cerditos y éste sale disfrazado de judío. Reproduciendo todos los prejuicios físicos que había hacia los judíos (nariz larga y gran barba) y con un acento exagerado. Posteriormente esta escena fue retirada.

Fantasía, 1940

En la primera versión reproducida en millones de cines, salía una de las escenas más ofensivas que Disney ha plasmado en sus películas (en los 60 se retiró). Se trata de una escena en la que aparece un grupo de centauros con rasgos caucásicos (rubios, altos y esbeltos) y una centaura (Sunflowers) con rasgos afroamericanos exagerados (es más baja, con labios exagerados y más gruesa) que hace de criada del resto de centauros.

Dumbo, 1941

En este film aparecen dos escenas muy controvertidas. La primera es la canción de los peones, en la que un grupo de hombres afroamericanos están cantando mientras montan la carpa del circo y dicen: De día y de noche igual. Es trabajar sin descansar, pues no quisimos estudiar (…) Todo lo que ganamos lo gastamos (…) Al patrón hay que servir.

La segunda escena aparece al final de la película, cuando sale un grupo de cuervos que son representados como afroamericanos: hablan mal, con un marcado acento sureño, muestran poca educación y son pobres. A esto se une el detalle de que este grupo se hace llamar Jim Crow, como las leyes americanas (1874-1965) que propugnaban la segregación racial. Eso para la versión original, pero para la versión en castellano, el símil elegido fue utilizar el acento andaluz.

Sin duda, en ambas escenas se plasma que el lugar que deben ocupar los afroamericanos es diferente al de los blancos y además se les tilda de vagos.

Cortometraje Commando Duck, 1944

El pato Donald es un soldado que lucha contra los japoneses. Estos aparecen representados con dientes de conejo y ojos excesivamente rasgados y hablando inglés con un marcado acento asiático (Croce, 2008).

Este cortometraje, fue el último de una serie de cortos protagonizados por Donald en los que se buscaba ensalzar los valores patrióticos durante la II GM, así como, hacer propaganda bélica.

Peter Pan, 1953

Los nativos americanos son representados con un aspecto grotesco y caricaturesco, con la piel excesivamente roja y hablando en monosílabos.

La dama y el vagabundo, 1955

Dos gatas siamesas que llegan a la casa para alterar la tranquilidad de la protagonista son representadas con rasgos asiáticos (ojos muy rasgados) y, en su versión original, con un fuerte acento.

Los Aristogatos, 1967

Todos los gatos callejeros que aparecen son extranjeros y hablan con acento ruso, italiano, japonés…. Este detalle, sin duda marca una diferenciación de espacios y desigualdad.

De 1980 a 1990: Protagonistas de otras culturas y etnias (1980-1990)

Entre los 80-90, se comenzó a dar un cambio en la factoría: las representaciones caricaturescas desaparecen y, por primera vez, los protagonistas y las tramas de las películas se trasladan a otras culturas y etnias. Como, por ejemplo: Aladdín, Pocahontas, El jorobado de Notre Dame o Mulán. Sin embargo, en algunas de estas películas de todavía perduran aspectos qua han sido tildados de racistas y discriminatorios. Así, en este sentido, destacan:

Aladdin, 1992

De todas las películas de este periodo ésta es la que plasma más detalles ofensivos. Por un lado, la pareja protagonista (Aladdín y Jasmine) tienen una piel clara y rasgos occidentales, mientras que el villano (Jafar) tiene rasgos más orientales, una tez más oscura y habla con acento árabe en su versión original (Giroux, 2001).

Por otro de lado, la canción con la que empieza el film (Noches de Arabia) tuvo que cambiar parte de la letra (ante las protestas de asociaciones árabes), pues en principio decía: En donde si no les gusta cara, te cortarán las orejas. Pese a ser modificada, la versión definitiva de la canción sigue siendo ofensiva, ya que dice lo siguiente: Y si allí caes mal, encomiéndate a Alá ¡Es muy duro! ¿Y qué? (…) Allí hay otra ley que debes cumplir si quieres vivir.

El rey león, 1994

En ésta se refleja cierta segregación, orden establecido, jerarquía y diferenciación de espacios. Todo ello aparece plasmado a través del personaje de Scar (el villano) y de las hienas: Por un lado, Scar es el único león oscuro y, por otro lado, las hienas (sus servidoras) hablan con otro acento y viven el cementerio de elefantes, apartadas del resto de animales, a modo de gueto (Giroux, 2001).

El jorobado de Notre Dame, 1996

Con esta película ya se comenzó a ver un cambio en Disney. De hecho, es muy interesante observar la evolución que hay a lo largo de la trama con respecto a los gitanos.

Al principio se nos muestra una París en la que cada uno tiene su lugar en la sociedad y en la que los gitanos viven apartados, discriminados y sobre los que existen numerosas etiquetas (todo ello reflejado en la figura del villano Frollo). Sin embargo, al final la población acaba aceptando a esta parte de la población e integrándola.

Lo mismo pasa con el protagonista, Quasimodo. En el inicio es apartado de la sociedad porque es diferente, pero al final es aceptado. Pese a ello, el protagonista es gitano y a diferencia del resto de gitanos que aparecen en la película, éste posee rasgos caucásicos (pelirrojo, ojos y piel clara).

Del 2010 al 2019: Igualdad, convivencia y respeto hacia otras culturas

En la última década, la temática con respecto a esta cuestión ha cambiado, quizás, porque la factoría comenzó a ser criticada por promover valores de género y sociales poco acertados. Es más, los espectadores empezaron a observar que Disney no reflejaba la realidad social del momento y a manifestar que, probablemente, debía hacer autocrítica, adaptarse a dicha realidad y plasmar valores más integradores.

De esta forma, el inicio de este cambio se inició en 2010 con Tiana y el sapo (aunque esta película fue criticada porque el príncipe tenía una piel más clara) y se ha mantenido en sus últimas películas. En la actualidad, Disney busca ser respetuosa con otras culturas/etnias y fomentar los valores de igualdad/integración, tolerancia y convivencia. Así, destacan las siguientes películas:

Zootrópolis, 2016

Refleja valores de integración, inclusión, igualdad e intenta romper con las etiquetas.

Vaina, 2016, y Coco, 2017

En estas dos películas se muestran la cultura polinesia y la mexicana de forma respetuosa. De hecho para la realización de ambas se contó con asesores culturales.

Asimismo, destaca que la trama de Coco gira en torno al Día de los Muertos (una de las festividades más importantes de la cultura mexicana), los rasgos de los personajes son reales (no están occidentalizados), aparecen figuras tan importantes como Frida Kahlo, el perro del protagonista es un xoloitzcuintli (una raza natural de Mexico y venerada en la cultura azteca) y se plasma la música/ropa tradicional.

En definitiva, la evolución de Disney con respecto a la promulgación de los valores de concienciación social e integración han pasado por diferentes etapas. Etapas, en las que se observa como la factoría ha ido plasmando el código ideológico y la estructura social de cada momento (Goybeche-Gómez, 2012).

De esta forma, al principio se observa una sociedad muy cerrada y jerarquizada, con una cultura monolítica y en la que no existe una convivencia multicultural (cada uno su lugar establecido en la sociedad). Sin embargo, con el tiempo se da una evolución que gira hacia el respeto y la igualdad: se refleja una sociedad abierta, una convivencia multicultural y una comunidad en la que se entienden los particularismos. Es decir, Disney ha terminado por plasmar el reconocimiento de la diversidad y la identidad de los demás (Benhabib, 2018).

Rocío Rivas Martínez

Referencias

Benhabib, S. (2008). Otro universalismo: sobre unidad y diversidad de los derechos humanos. Revista de Filosofía Moral y Política, 39, 175-203.

Croce, M. (2008). Cine infantil de Hollywood. Madrid: Contraplano Alfama.

Giroux, H. A. (2001) El ratoncito feroz. Disney o el fin de la inocencia. Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.

Goyeneche-Gómez, E. (2012). Las relaciones entre cine, cultura e historia: una perspectiva de investigación audiovisual. Palabra Clave, 3, 387-414.

http://theroyalreaders.blogspot.com/2015/01/las-10-peliculas-mas-racistas-de-disney.html

https://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/11/cultura/1321031223.html

http://theroyalreaders.blogspot.com/2015/01/las-10-peliculas-mas-racistas-de-disney.html

https://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/11/cultura/1321031223.html

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