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En 2015, la poeta y traductora Annalisa Marí Pegrum publicó ‘Beat Attitude’, una antología que compila algunos de los poemas más emblemáticos de diez mujeres poetas integrantes de la Generación Beat. En 2018, la propia Annalisa contaba que se trataba de la primera antología en castellano de la Generación Beat femenina, en contraste con la actividad fecunda y palpable de sus protagonistas. Cierto es que, en España la Generación Beat, incluso la que formaban los hombres, no ha sido el centro de atención en los estudios sobre literatura norteamericana. Al menos, hasta hace unos años. Un ejemplo: la versión sin censurar de ‘On the road’, de Jack Kerouac, de 1957, se publicó en España en 2009, siendo la primera edición (la censurada) de 1989. En cualquier caso, ya hemos rebasado el momento de puro desconocimiento de los beat y cualquiera que tenga cierta cultura lectora ha escuchado hablar de algunos de sus integrantes masculinos: Jack Kerouac, Allen Ginsberg o William S. Borroughs, por citar a los pesos pesados. Incluso, se ha escrito mucho de alguno de sus títulos más relevantes (‘On the road’, ‘Howl’ o ‘Naked lunch’).

No ocurre lo mismo con ellas, las beatniks, a las que hemos ido conociendo a cuentagotas desde hace muy poco. Por extensión, sus obras son desconocidísimas para el público, como lo es su trayectoria vital, ligada inevitablemente a la de sus compañeros. Este estar cerca de los hombres beat, fue al tiempo un estímulo y una barrera, ya que, salvo excepciones, sus compañeros de cama, de aventuras y de tertulias no fueron muy generosos con ellas. En muchos casos, incluso, las consideraban artistas menores, ‘Personajes secundarios’ como bien apuntó Joyce Johnson en su fascinante novela. He leído que Ginsberg dijo que no veía competencia en ellas y es posible que así fuera, que ni siquiera se plantearan la posibilidad de verlas como rivales (artísticamente hablando), debido a que vivían en una sociedad machista que no tenía en cuenta al 50% de la población. Aunque, se me ocurre que el motivo de menospreciarlas fuera, precisamente, el hecho de que sí las consideraron competencia. Así que, a la pregunta ¿eran machistas los hombres beat? Vamos a contestar que sí, claro. A pesar de ser una generación que rompió con el puritanismo norteamericano de los 50 y que se emancipó de las normas establecidas, no solo en literatura, de feminismo estaban en pañales. De no ser así, hubieran favorecido a sus compañeras en lugar de considerarlas un apoyo moral o económico, o una mera inspiración y quizás ahora todos conoceríamos la obra de Diane Di Prima, por ejemplo, a quien se considera la mente más brillante de la Generación Beat, con cuarenta libros de poemas a sus espaldas. Su poemario ‘Loba’, de 1973, es un homenaje a la mujer moderna que destruye el trono patriarcal en el que habíamos estado subidas hasta ese momento y abraza sin complejos la feminidad más visceral, la sensualidad y el erotismo. Siendo, además, una mujer longeva que murió en octubre del año pasado ¿cómo es posible que no sepamos más de ella?

Fui consciente de la existencia de la Generación Beat masculina en los años noventa, a través de la lectura recomendada (fuera del programa académico) de ‘On the road’. Durante unos años, la novela de Kerouac y todo lo relacionado con la cultura de aquella generación, se convirtió para mí en una fuente inagotable de inspiración y de estudio. Sin embargo, en ningún momento llegué a las mujeres. Conservo una libreta llena de notas bibliográficas, referencias y fotos de casi todos los hombres beat. En su momento, leí algunas de las novelas más emblemáticas y otras a las que éstas me llevaron (como ‘Memorias de un nómada’ o ‘Bajo el cielo protector’ de Paul Bowles), pero ni rastro de Elise Cowen, Joanne Kyger, Lenore Kandel, Diane di Prima, Denise Levertov, Ruth Weiss, Janine Pommy Vega, Hettie Jones, Anne Waldman ni Mary Norbert Körte. Por citar a las diez artistas que rescata del olvido Annalisa.

Tampoco supe de la obra de Carolyn Cassady, a pesar de haber leído ‘On the road’ en la que aparece como personaje secundario bajo el nombre de Camille. En la vida real, Carolyn fue la mujer de Neal Cassady (el Dean Moriarty en la novela de Kerouac), y amante de Kerouac, pero hasta su muerte en 2013, no supe que ella misma había escrito varios libros y que, además de madre, esposa, amante y musa, era pintora y diseñadora teatral.

La única mujer cercana a la Beat Generation de la que tuve referencias desde mis primeras lecturas fue Jane Aurer, conocida como Jane Bowles por su matrimonio con Paul Bowles y considerada una precursora de las beatniks. Su mayor logro no fue, sin embargo, ser pareja de Paul, aunque sea lo que desprenden ciertas referencias bibliográficas. Nacida en 1910, Jane fue una mujer adelantada a su época que guerreó toda su vida contra una sociedad que le negaba espacio. De ella dijo Tenessee Williams “Sé que fue la mejor escritora de este siglo”. Murió en 1973 y muchos sabrán que está enterrada en Málaga, ciudad en la que pasó los últimos años de su vida. En 2010, se publicó en España por primera vez su obra de teatro ‘En el cenador’ y se reeditaron su novela ‘Dos damas muy serias’ y su libro de relatos ‘Placeres sencillos’. Ese mismo año, el Ayuntamiento de Málaga organizó diversos actos en torno al matrimonio Bowles, entre los que se encontraba la rehabilitación de la tumba de Jane en el cementerio de San Miguel. El hecho de que pasara sus últimos años en Málaga ha hecho posible que su obra esté más cerca de los lectores españoles. Sin embargo, ésta no debería ser condición sin equa non para que la figura de una artista salga a la luz.

Gracias al libro de Annalisa Marí Pegrum y a algunos artículos publicados en diferentes medios digitales, he conocido a las mujeres beat y, al tiempo, he sido testigo de la brecha sexista a la hora de publicar y traducir mujeres. Una brecha que, aunque cada vez sea más fina, tiene tendencia a abrirse (es lo que tiene el machismo), por lo que es bueno vigilar su evolución y evitar que se convierta en una enorme grieta por la que precipitarnos al vacío.

Revolutionary letters (Diane Di Prima)

Susana R. Sousa

Mitad persona, mitad animal

Referencias

https://www.lacentral.com/pegrum-annalisa-mari/bartleby/beat-attitude-antologia-de-mujeres-poetas-de-la-generacion-beat/9788492799824 Beat Attidude (Annalisa Marí Pegrum)

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