Como cada día empiezas a despertarte, levantas a tus hijos, preparas el desayuno, el bol de arroz y verduras del mediodía, todo tan tranquilo, ordenado y cotidiano. Piensas en si será buena idea lavar ropa hoy, el día está claro, así que adelante con la tarea, seguro que las vecinas también se animan. Los chicos se van a clase, ya son los 8.15 y nueve segundos después, nada.

El relato oficial te contará acerca de geopolíticas, de necesidad del imperio triunfante de vencer-no solo ganar- de supremacías diversas. Te dará igual, el fuego ya ha abrasado tu carne y tus últimos pensamientos – ¿habrás tenido tiempo de tenerlos?  volarán hacia si los chicos habrán llegado a la escuela/refugio……quizás mejor morir sin saber que no hubo refugio, ni piedad, solo fuego, muerte y luego cenizas.

El necesario análisis político, la denuncia del genocidio, hoy empieza por recordar/reivindicar que el horror de Hiroshima, Nagasaki, y las cientos de ciudades simplemente borradas es la vida truncada, por quienes consideran que la suya es la vida verdadera, y la tuya, simplemente prescindible.

Feliz Domingo

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