Está en marcha un movimiento llamado “Yes, we fuck” (se pueden ver vídeos e informarse en el siguiente enlace www.yeswefuck.org) que ha puesto sobre la mesa uno de los temas más silenciados de nuestra “moderna” sociedad: la sexualidad de personas discapacitadas.  Es un tema para muchos incómodo, y del que poca gente tiene conocimiento, pero a pesar de ello totalmente real y cotidiano.

Los representantes de dicha plataforma están haciendo un enorme esfuerzo por dar visibilidad a la sexualidad de todas estas personas, a la que la sociedad aparta del mundo del placer, sobre todo del compartido, y están dando a conocer las peculiaridades y similitudes de la sexualidad de este colectivo.67292_10150106425577538_679872537_7659861_4139424_n

A raíz del descubrimiento de esta plataforma surgen multitud de reflexiones que hasta el momento no entraban dentro de las teorías sociales y sexuales. Las prácticas sexuales de las  personas con discapacidades muestran un abanico extremadamente amplio lleno de soluciones creativas y de una sensibilidad extraordinaria en el mundo de la sexualidad. Cuando escarbas un poco, descubres que estas personas tienen una vida sexual por lo general mucho más sana de lo que cabe imaginar, en muchos casos de una calidad superior a la de las personas “normales”. Es fascinante el modo en el que entienden el sexo, y cómo mantienen prácticas centradas en el placer mucho más allá de los orgasmos y la penetración vaginal.

Es relevante cómo socialmente está extendida la idea que estas personas están fuera del mundo sexual, reservado a los “normales”. Existen autores que defienden que esta imagen se da gracias al hecho de que la sociedad no quiere que se reproduzcan para no perpetuar la diferencia. Aún sentimos miedo ante los hijos que son fruto de la desinhibición sexual de las personas con síndrome de Down, o ponemos pegas éticas a las familias formadas por progenitores ciegos. Socialmente, safe_imageinteresa que se reproduzcan aquellos que siguen los parámetros establecidos, siempre se ha tenido mucho miedo a la diversidad, y más a la sexual.

Al hilo de lo anterior, y sirviendo de excusa, la sociedad también tiene silenciados otros muchos tipos de encuentros sexuales, como los que se dan entre personas de edad avanzada (se supone que el sexo sólo es practicado por personas jóvenes y sanas), en los que intervienen personas con una identidad sexual poco definida, y todos aquellos que no se den entre dos personas que se ciñan a las estrictas características sociales del mundo sexual.

A pesar de la creciente aceptación del mundo homosexual (aunque no es aún todo lo completa que debería), tenemos todavía muchos retos por delante, situaciones que nos obligan a replantearnos nuestra visión del mundo sexual, y vidas que nos ponen delante de los ojos alternativas que no habíamos imaginado.

Azalí Macías

 

IMÁGENES

ofendidosuno.blogspot.com

www.facebook.com/yeswfck

 

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2 comentarios sobre “Yes, we fuck”

  1. Efectivamente, el tema de la sexualidad siempre ha sido tabú, y si ya se trata de personas con discapacidad, apaga y vámonos. ¿Cómo explicar que pueden ser felices, tener una vida plenamente satisfactoria, donde por supuesto tiene cabida una vida sexual plena? Queda mucho por andar, mi enhorabuena a la plataforma.

  2. En realidad es triste pensar que tengan que existir plataformas para reivindicar formas de sexualidad que, en pleno siglo XXI, siguen siendo percibidas como tabúes sociales… Pero en tiempos en los que la evolución del pensamiento no marcha al mismo tiempo que el progreso tecnológico, plataformas como esta son todo un logro. Enhorabuena y adelante!

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