Introducción

Se impone, antes de proceder a la exposición de mi tesis, explicar brevemente el título del artículo. Ortega y Gasset hacía una interesante distinción entre creencia e idea. Las ideas, decía, son aquellos pensamientos que construimos y de los que somos conscientes; mientras que las creencias son una clase de ideas que tenemos tan asumidas que ni siquiera las defendemos, porque partimos de ellas. En las creencias vivimos inmersos, son supuestos psicológicos de nuestro pensar, estamos atravesados por ellas, y las confundimos con la realidad como tal.

Mientras que podemos llegar a luchar por las ideas, y hasta morir por ellas -nos dirá el filósofo-, es absolutamente imposible hacer con las ideas lo que hacemos con las creencias: vivir de/en ellas. Las creencias no las hemos hecho nosotros, sino que las recibimos de la tradición, y las compartimos con los demás miembros de nuestra comunidad. Pero nos advierte Ortega que las ideas, después de un tráfico marginal, pueden hacerse instancia social y convertirse en creencias.

De qué pretende la “alt-right” con la creación y difusión masivas de bulos

Partiremos aquí del planteamiento orteguiano para enfrentarnos al tema que nos ocupa: las “fake news”. El que crea un bulo está creando una idea que quiere extender hasta el punto de convertirla en instancia social, hasta el punto de convertirla en creencia. Esto es lo que pretende la derecha alternativa. ¿Por qué? Porque no quiere que reflexionemos sobre esa idea, no quiere que nos preguntemos por su verdad o falsedad, sino que quiere que la demos por supuesta. Su objetivo es convertir esa idea en una creencia nuestra, en un supuesto psicológico desde el que partamos, casi sin darnos cuenta de ello.

La derecha alternativa se nutre de los instintos más bajos del hombre: el miedo y el odio. El miedo es la clave, siempre lo es. Somos seres imperfectos, arrojados a un mundo que nos es hostil, un mundo en el que tenemos que hacernos la vida. El mundo nos aterra, todo lo desconocido es un posible peligro para nuestra supervivencia. Eso es algo innato al ser humano, y que nos provoca el miedo a lo otro, a lo desconocido, a lo diferente. Ante estos miedos puedes tomar dos actitudes: aceptar los riesgos e intentar convivir con el otro, o destruir al otro. No hay más alternativa. Y esto ya lo avisaba el maestro Yoda: “El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio…”, advertía al joven Anakin.

Para ver esto de una forma más sencilla, vamos a exponer un ejemplo:

Pongamos por caso que alguien quiere hacernos creer que los calvos son malos, que quiere convencernos de ello, y no quiere que lo reflexionemos, sino que lo demos por hecho. Esta persona sabe que no puede apelar a nuestra reflexión para introducir esta idea, puesto que la misma no sobreviviría a una reflexión seria. ¿Qué hace? Utilizar los bulos, las “fake news”, la desinformación. ¿Cómo?

Pues, de repente, comienzan a aparecer “noticias” (bulos) que van apuntando en esta dirección, y que nos aparecen en todas partes: Facebook, Instagram, Whatsapp, etc. Vemos en nuestras redes sociales que un estudio realizado dice que los calvos son más agresivos que los demás. Al día siguiente, encontramos diversas noticias de conflictos, altercados, robos, etc., en los que ciertos medios nos especifican que los causantes de los mismos eran calvos, y encima nos “avisan” de que los otros medios de comunicación nos ocultan este dato. Además, nos cuentan en otro momento que el colectivo de calvos de nuestro país se dedica a vivir a base de ayudas y subvenciones del gobierno, ayudas y subvenciones que al resto nos niegan. Nuevo día: un calvo ha asesinado a alguien. Otra noticia: según un estudio, la mayoría de los crímenes y delitos del país son cometidos por calvos. Los calvos lo que quieren es imponernos su forma de vida y sus ideas. Y así continuamente durante días, semanas, meses, años.

Si una persona no se ha parado a contrastar estos bulos, sino que los ha dado por válidos, o, simplemente, los ha recibido de forma pasiva (sin reflexión), podemos entender que con el paso del tiempo termine teniendo la creencia de que los calvos no son iguales que los demás, sino que son peores o inferiores. Pues bien, en este momento, el bulo ha triunfado: una idea se ha convertido en creencia, y, por tanto, ha salido del terreno de la reflexión y ha pasado al terreno irreflexivo de la creencia. Ahora vivimos dando esa idea por cierta, y no dudaremos de ella, no la cuestionaremos.

Y, si esto es así, no dudaremos en apoyar leyes que vayan en contra del colectivo de los calvos, puesto que nos resultará algo natural y de recibo. Además, votaremos al partido que tenga la “valentía” de proponer estas leyes, porque los demás partidos no se atreven y nos ocultan la “verdad” sobre los calvos. Básicamente esta es la estrategia que se esconde detrás de los bulos de la derecha alternativa. La exposición de los ejemplos puede resultar algo exagerada y ridícula, pero esperen a juzgarla un poco más.

Conclusión

Vuelvan a leer la parte central del presente artículo, y sustituyan el término “calvos” por uno de los siguientes (lo dejo a elección suya): “judíos”, “musulmanes”, “negros”, “gais”, “latinos”, “inmigrantes”. Ahora ya no les parecerá tan ridículo el ejemplo.

Una vez que hayan terminado la relectura de la parte central, juzguen ustedes mismos: ¿están siendo víctimas de este tipo de estrategias? ¿Alguna de sus creencias actuales, o pasadas, puede provenir de este tipo de estrategias? ¿Comprenden ahora el verdadero peligro de los bulos?

La única forma de escapar a esta manipulación es esforzarse. El esfuerzo es lo único que nos salvará. Hay que esforzarse en reflexionar las noticias e informaciones que nos llegan, hay que esforzarse en contrastarlas y averiguar si son ciertas o falsas. Tenemos a nuestra disposición la herramienta perfecta para ello: Internet. Busquemos esa noticia y veamos si hay medios de comunicación serios y creíbles que también la hayan publicado, o si ya han alertado de que es un bulo las agencias independientes de contrastación de la información, etc. Incluso así, seguiremos cayendo en las trampas muchas veces, pero hay que hacer el esfuerzo y seguir comprobando y reflexionando, porque nos va la vida en ello, o, al menos, la democracia.

José A. Herrera

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Un comentario sobre “La diferencia orteguiana entre creencia e idea, y las “fake news”. O de qué pretende realmente la “alt-right” con la creación y difusión masivas de bulos”

  1. No hace falta revestirse de tanta literatura para saber lo que pretenden.Exactamente lo mismo que la extrema izquierda con el mismo modus operandi oséase imponer su ideología.

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