La aparición de las aplicaciones de inteligencia artificial ha transformado nuestra manera de informarnos, documentarnos y crear. El ensayo analiza, mediante un pequeño experimento con Gemini, cómo una misma realidad puede ser representada de forma diferente dependiendo del concepto utilizado. Al solicitar imágenes de un “extranjero” y de un “inmigrante” en España, la IA reproduce diferencias socioeconómicas y culturales: mientras el extranjero aparece asociado al turismo, la integración y un mayor poder adquisitivo, el inmigrante se vincula con la precariedad, los barrios obreros y sus culturas de origen. El experimento plantea así la existencia de sesgos y estereotipos en la IA y cuestiona hasta qué punto puede reproducir prejuicios sociales de manera sutil.
sesgos
Cuando el más tonto se cree el más listo. Historia del zumo de limón invisible y de los psicólogos que se lo creyeron.
¿Conoces el efecto Dunning-Kruger? El nombre probablemente no te suene de nada, pero es bastante probable que lo hayas observado en incontables veces. Aquí te lo contamos.
