1. Estaba obsesionado con el número 3
  2. Dormía muchas veces al día- al igual que hicieron otras personas importantes a lo largo de su vida como Napoleón- pero nunca en un periodo de mas de dos horas a la vez. En cambio, en alguna ocasión había llegado a trabajar 84 horas seguidas sin descansar
  3. A lo largo de su vida hizo tres predicciones que creía se cumplirían en el futuro: (1) que máquinas voladoras reemplazarían a los automóviles, (2) la transmisión inalámbrica de la energía y (3) el surgimiento de las mujeres como sexo dominante.
  4. Hizo del mens sana in corpore sano su bandera. Sacaba todo los días tiempo suficiente para caminar entre 8 y 10 kilómetros. Incluso al final de su vida llegó a hacerse vegetariano alimentándose únicamente de lácteos, pan, miel y jugos vegetales.
  5. Estaba obsesionado con la imagen, tanto la suya como la de sus empleados. Vestía de manera meticulosa y cuidada. Como anécdota una vez despidió a uno de sus secretarios por sobrepeso y era capaz durante la jornada de trabajo de mandar a los empleados a casa para que se pusieran un atuendo mas elegante.
  6. Vivió una vida de celibato pese a que las mujeres se interesaban en él. Esto se debió a que creía que de lo contrario sus aptitudes mentales se verían mermadas. Al final de su vida cuestionó esta decisión al haber sacrificado demasiado en su trabajo.
  7. Nunca tuvo esposa, sin embargo su pasión por las palomas era evidente. Tanto es así que en los últimos años de su vida se acercaba todos los días a un parque para alimentar a las palomas llegando a llevar a las heridas a su habitación del hotel hasta que estaban recuperadas
  8. Era hiperpolíglota. Hablaba con fluidez serbio-croata, checo, inglés, francés, alemán, húngaro, italiano y latín.
  9. Entre sus amistades se encontraba el literato Mark Twain, el cual una vez acudió a su amigo por un problema intestinal a lo que Tesla provocó “un terremoto en su estomago”. Según se cuenta según hizo esto, el escritor tuvo que salir corriendo al escusado.
  10. Mostraba un odio confeso por las joyas en general, y posteriormente por las perlas en particular porque además, según él mismo decía, eran redondas. Entre otras de sus rarezas se contaba que no soportaba tocar pelo y ni siquiera le gustaba dar la mano tal vez marcado por su obsesión por la higiene personal y el pánico que profesaba a los gérmenes.

Feliz Lunes

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