Del perder oportunidades por encima de nuestras posibilidades

Publicado en Por anthropologies
definitivo
En ocasiones, por no decir siempre, para que un discurso resulte falaz solo necesita desarrollarse y ser desmontado al ser respondido. A veces ni esto se necesita y cae por su propio peso (qué decir en estos tiempos de Trumps y Bolsonaros).
En la primera mitad del siglo XX surgió un grupo de ajedrecistas encabezados por Nimzowitch conocidos como «hiperrealistas»; una de las novedades principales que aportaron fue la de permitir al adversario ocupar el centro del tablero para atacarlo demostrando su precariedad.Y es que, a partir de esta premisa, estamos perdiendo una oportunidad de lujo para escuchar, o mejor dicho: dejarles decir, a aquellos cuyos argumentos resultan vacuos, se inventan la historia (más aún de lo que ya de por si se hace) y ponen el dardo en colectivos a ver si a fuerza de demonizarlos se saca algún voto que otro.
Ya hemos visto como alguno de sus integrantes descubren (oh, sorpresa) que forman parte de un partido xenófobo (¿racista?) y que su color de piel no va muy en la línea del partido. Pues bien; de los últimos mítines poco se ha hablado de lo que dicen o dejan de decir y el ruido se ha hecho haciéndoles callar.
No podemos dejar pasar la oportunidad de demostrar, que demuestren, perdón, aquello que, precisamente, son.

Feliz miércoles.

anthropologies
bloganthropologies@gmail.com
anth Entrada anterior Sólo podemos decir: GRACIAS
definitivo Entrada siguiente De la idealización del pasado como constructo social

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.