“Al asumir la autoridad, el revolucionario asume

la injusticia del poder”

Octavio Paz

Si hay un régimen que despierta tanta pasión como rechazo es el que se impuso en Cuba a finales de los 50 de la mano de Fidel Castro. Estado totalitario, paradigma de república bananera, responsable de casi llevarnos a una tercera guerra mundial tras la crisis de los misiles. Ejemplo para el resto del mundo por sus avances médicos, igualdad social, paraíso socialista, hacer frente al imperialismo norteamericano…

¿El arte imita la realidad o la transforma? Modele o simplemente interprete lo que sucede el caso es que representa una ventana válida a la que asomarse para tratar de entender la Cuba de la segunda mitad del siglo XX y principios del XXI.

Fresa_y_chocolate-827348810-largePara ello me he centrado principalmente en dos obras; el comic “Castro” de Reinhard Kleist, y la pelicula ganadora del Goya a la mejor película extranjera de habla hispana y nominada al Óscar, “Fresa y chocolate” dirigida por Tomás Gutiérrez Alea y Juan carlos Tabío.

Mientras que en el comic se hace un recorrido a la vida de Fidel Castro y nos muestra la esperanza con que se inicia la caída de Batista, básicamente una marioneta para los intereses norteamericanos, y la llegada de un modelo de estado que prometía acabar con las desigualdades y alcanzar los rincones mas desfavorecidos de la isla desde un modelo bastante moderado, que incluso prometía la llegada de una democracia. Este se radicaliza tras la invasión de Bahía de Cochinos, en 1961, llevada a cabo por exiliados cubanos ,muchos de ellos miembros del gobierno que había sido derrocado, y la CIA ¿Fue este movimiento de la CIA la causa o el pretexto del giro ideológico y  a la aproximación soviética?

Pues es cuando se produce un giro ideológico en la isla a favor de los comunistas, posición defendida desde el prinicipio por Raúl Castro, y la alianza con la Unión Soviética y la posterior radicalización de sus políticas.

Sin embargo, dos años antes de todo esto ya se había iniciado el camino hacia el comunismo, pues es en 1959 cuando es encarcelado Huber Matos, comandante rebelde y jefe militar de la provincia de Camagüey, que se había mostrado crítico con las posiciones de talante mas socialista, y la misteriosa desaparición de uno de los líderes de la revolución cubana: Camilo Cienfuegos.

Si esto no fuera poco cabe citar que en Cuba hasta ese momento se editaban tres diarios, con cierta libertad, hasta que sólo existiera el Granma, auténtica voz del Partido.

Así en pleno bloqueo comercial y el viraje hacia el ideal marxista, la revolución que se iniciara en el 57 se había basado en el poeta José Martí.

Desde el apoyo de los intelectuales del mundo entero representados en Simon de Beavoir y Sartre para abocar progresivamente en su rechazo.

Con el paso del tiempo se nos va presentando una población ahogada en la miseria y en la contaminación ideológica por los discursos verborreicos donde todo lo que no es apoyar firmemente al gobierno en vigor es contrarrevolucionario, y por tanto anticubano, y con la vigilancia y hostigamiento continuo de la mano invisible norteamericana dispuesta a retornar a utilizar la isla en propio beneficio.

La pelicula, nos da otro tipo de visión, menos personalizada en la figura de Fidel y mas en la de los habitantes de Cuba. Pues trata de acercarnos a la realidad castrista a través de un ferviente comunista y de un católico homosexual en La Habana de los 70. Mientras que el uno nos muestra la cara amable de la revolución al presentarnos al hijo de un campesino que estudia en la universidad. El otro representa el estilo de vida que no tiene cabida por haber sacado los pies del tiesto; homosexual, reza ante la virgen, lee libros y a poetas que no suelen conocerse a pie de calle…

Según avanza la trama se nos va mostrando como no existe únicamente el estilo de vida que nos ha vendido el régimen cubano y como aquellos que no forman parte de él son empujados al exilio mediante el paro forzado y el ostracismo social, en la película se nos muestra como cualquier persona puede ejercer de “policía político” a favor del régimen.

Sin embargo tanto en el cómic como en la película se muestra como existe una oposición firme, aunque silenciosa, dentro de la isla que nada tiene que ver con la norteamericanizada Miami y el modo en el que la supuesta igualdad se ha basado en bajar el nivel de vida de todos los cubanos; racionamiento, largas colas para adquirir productos básicos, escasez y difícil acceso a determinados productos.

Resulta muy ilustrativo uno de los diálogos que se dan entre Diego, el disidente, y David, el adepto castrista:

 Portada

  • Mira Diego, tu no puedes juzgar a la revolución nada mas que por tu experiencia personal. No mires tu caso, mira el mío; voy a la universidad ¿y quién soy? Un hijo de campesino.
  • Como Stalin
  • ¡Estoy hablando en serio! Mira, lo que queremos es vivir independientes, hacer lo que nos de la gana y eso es lo que no nos perdonan. Es lo mismo que te pasa a ti con el nivel de nación.
  • Si, me doy cuenta.
  • Entonces nos tienen montada la campaña; que si Hungría en el 56, que si Checoslovaquia en el 68, que si Stalin ¿pero que tiene que ver eso con nosotros? La segunda guerra mundial fue en el 45, Stalin se murió en el 53, yo ni había nacido cuando eso. Coño, porque a los americanos no les recuerdan que Truman Capote tiró la bomba atómica.
  • ¿Cómo dices?
  • Harry Truman, yo se que Harry Truman.
  • Capote jamás, era homosexual. Además no justifiques Stalin con Truman
  • Lo que quiero decir es que es comprensible, que es lamentable pero comprensible que se cometan errores como el de mandar a Paulito a…
  • Paulito solamente no, y a todos los demás.
  • Eso es porque ya pasó, coño.
  • ¡Pero que manera de educar es esa!
  • Los errores no son la revolución, son la parte de la revolución que no es la revolución ¿me entiendes?
  • ¿Y a la cuenta de quien van? ¿Quién responde por ellos?
  • Yo estoy convencido de que algún día va a haber mas comprensión para todo el mundo, si no no sería esto una revolución
  • ¿Quieres decir que es el comunismo donde los maricones vamos a ser felices?
  • Si, los homosexuales y los que no lo son.
  • ¿Eso quiere decir que algún día yo podré montar la exposición que yo quiera y que si te veo en una librería podré saludarte? Una vez tuve esa esperanza…
  • Eso no va a caer del cielo, tendremos que luchar mucho, pero sobre todo con nosotros mismos.

  Rubén Blasco

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