¿Es el miedo innato o una construcción cultural?

10 Febrero, 2017

Si el miedo es algo innato e inherente al ser humano o bien una construcción cultural dependiente de nuestro entorno es un debate abierto desde muchas perspectivas científicas. Todos los animales aprenden a tener miedo de aquello en el medio que les causa dolor o sufrimiento. Los seres humanos hemos aprendido no sólo a tener miedo de aquello que nos puede causar dolor físico, sino también de aquello que nos causa dolor emocional, psicológico y/o social como humillación, culpa, desesperanza, arrepentimiento, etc.

Si el miedo es algo innato e inherente al ser humano o bien una construcción cultural dependiente de nuestro entorno es un debate abierto desde muchas perspectivas científicas.

Como definición de miedo podemos decir  que éste es: “Una emoción caracterizada por una intensa sensación desagradable provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano”

La mayoría de los estudiosos establece dos tipos de miedo. Los innatos, y los  adquiridos. Los primeros se heredan por especie, están inscritos en nuestros genes y  su función es alertarnos del peligro y las amenazas para asegurar la supervivencia.

Dentro de los miedos innatos, hay una categoría que se refiere a los miedos preparados. Estos miedos no están activos al nacer, pero tienen la tendencia a accionarse rápidamente bajo determinadas circunstancias. Los miedos más comunes de éste tipo son los miedos a las arañas, serpientes, alturas y lugares cerrados, y se presentan en todas las culturas.

Los miedos aprendidos se generan debido a determinadas experiencias particulares que experimenta una persona y que le generan un miedo a un estímulo determinado.

Todos los animales aprenden a tener miedo de aquello en el medio que les causa dolor o sufrimiento. Los seres humanos hemos aprendido no sólo a tener miedo de aquello que nos puede causar dolor físico, sino también de aquello que nos causa dolor emocional, psicológico y/o social como humillación, culpa, desesperanza, arrepentimiento, etc.

Desde el ámbito de la medicina se refuerza la teoría del miedo innato a través del llamado Reflejo de Moro en los bebés. El reflejo de Moro aparece en recién nacidos de manera involuntaria como respuesta a un fuerte e inesperado ruido, o cuando el bebé siente que se está cayendo de espaldas. Para la maniobra que comprueba el reflejo de Moro, se coloca al bebé boca arriba sobre una superficie acolchada. Sin levantar las extremidades inferiores, se alza la cabeza y el tórax del bebé, sosteniendo sus brazos plegados sobre su propio pecho. Al dejar caer al bebé hacia atrás sobre la mano del examinador, se espera ver una mirada de «sobresalto» y, al mismo tiempo, el recién nacido echará los brazos hacia el aire, con las palmas de sus manos hacia arriba y los pulgares flexionados. El reflejo debe terminar con la retracción de los brazos de vuelta al pecho del bebé.

En el ámbito de la neurobiología y la psicología, se mantiene que el miedo es una respuesta adaptativa, Garikoitz Azkona  afirma que la percepción de cualquier estímulo, innato o adquirido, que pueda poner en peligro nuestro bienestar físico o psicológico activa la respuesta de miedo. Esta respuesta adaptativa conlleva cambios fisiológicos y comportamentales propios de la respuesta de estrés. Éste autor afirma que, “si bien existen miedos inherentes  en la especie humana como por ejemplo: la oscuridad y la muerte; generalmente, aprendemos que un elemento ambiental es peligroso mediante un mecanismo de condicionamiento clásico. Este tipo de condicionamiento es el mecanismo más simple de aprendizaje, un proceso mediante el cual un estímulo que previamente no suscitaba miedo acaba provocándolo a consecuencia de su asociación temporal con otro estímulo que sí lo provoca.”

¿Qué nos dice la Antropología al respecto del miedo?

Haremos alusión para esto del artículo escrito por Fina Antón Hurtado en 2015 “Antropología del miedo”

El tema de las emociones ha sido poco tratado en antropología social, aun así encontramos algunas referencias al miedo y su connotación innata o cultural. Charles Darwin en su libro “La expresión de la emociones en los animales y en el hombre”, publicado en 1872, propone seis componentes universales que articulan las emociones, tomando como emociones principales, la alegría, que estimula la aproximación (con su manifestación cultural según la intensidad y el contexto, que va desde el éxtasis a la serenidad), y el miedo, que supone la evitación (recorrida desde el pavor al temor). Entre ambas emociones fundamentales, sitúa la sorpresa (que va del asombro a la distracción), el asco (de la aversión al aburrimiento), la tristeza (de la desolación a la melancolía), y la ira (de la furia al fastidio). Estas emociones básicas son combinables.

Tras la lectura de esta obra, Freud amplia la funcionalidad de las emociones y considera que influyen en la capacidad de actuación racional de los seres humanos, hasta tal punto, que la conciencia había evolucionado porque los organismos dotados de ella podían “sentir” las emociones y lejos de entorpecer nuestras decisiones, las favorecen y nos ayudan a evitar el peligro y a aproximarnos a posibles fuentes de placer.

Dentro de los seis componentes universales que articulan las emociones de las que habla Darwin, encontramos al miedo, que supone la evitación (recorrida desde el pavor al temor), y que se conforma como un universal cultural con adaptación individual. Reguillo dice que el miedo es “una experiencia individual que requiere, no obstante, la confirmación o negación de una comunidad de sentido” (2006: 28). El miedo a la muerte ha acompañado a nuestra especie desde sus orígenes y se encarna en cada uno de nosotros. Como expone Bauman: “el miedo original es el miedo a la muerte, es un temor innato y endémico que todos los seres humanos compartimos, por lo que parece, con el resto de animales, debido al instinto de supervivencia programado en el transcurso de la evolución en todas las especies animales” (2007: 46). Además de este miedo, podemos rastrear desde las primeras expresiones culturales que nos han dejado nuestros antepasados, la presencia del miedo a las fuerzas de la naturaleza, a lo sobrenatural, al otro, al diferente.

Fina Antón Hurtado concluye en su artículo que “el miedo como evitación está presente tanto en los humanos como en los animales, la diferencia radica en que sólo los primeros realizan una gestión cultural del mismo transformando la emoción en sentimiento, e incorporando así la interpretación cultural “

De la  misma forma,  Rush W. Dozier en su libro “Fear Itself”, hay al menos tres sistemas en el cerebro humano para reaccionar ante el miedo y procesarlo:

1) El primero es el sistema primitivo del miedo

Todo animal cuando se siente frente a un peligro, toma una de dos acciones: huir o pelear. Esta es una reacción que es la base de todas nuestras reacciones ante el miedo, y ha estado presente por millones de años en muchas especies. Este sistema primitivo opera fuera del control de la conciencia y de la razón. Nuestro cuerpo detecta el peligro de manera automática, aún sin que nosotros estemos conscientes de ello, y reacciona automáticamente. El sistema de miedo primitivo percibe todo en cuestión de “amenazante”, o “no amenazante”, y si el peligro que percibe es suficientemente alto, desencadena una respuesta de miedo masiva.

El sistema primitivo procesa la información que proviene del exterior y crea una imagen que representa lo que está percibiendo. Mucho antes de que nosotros nos demos cuenta de lo que sucede, el sistema primitivo decide si lo que percibe del exterior es algo que representa peligro. Si decide que si hay peligro, se dispara la respuesta de huir o pelear. Mientras eso sucede, el cerebro continúa recibiendo más información del exterior, y va detallando esa imagen inicial. Con base en esta información más detallada, el sistema primitivo evalúa si su reacción inicial fue correcta, o si todo resultó ser una falsa alarma.

2) El segundo sistema de miedo llamado sistema de miedo racional 

Es más lento y elaborado. Este sistema analiza en profundidad toda la información que recibe del sistema primitivo y el cerebro. Evalúa racionalmente la naturaleza de un miedo específico, y toma en cuenta diferentes posibilidades y opciones, incluyendo otro tipo de respuestas más complejas que las respuestas básicas de huir o pelear. Por ejemplo, puede intentar engañar en lugar de huir, o en lugar de pelear puede intentar negociar. Este sistema es el que planea, contemplando todas las posibilidades y escenarios que debemos considerar conscientemente para evitar amenazas presentes o futuras.

El sistema primitivo del miedo comienza a funcionar alrededor de un décimo de segundo después de la primera percepción de peligro, antes de que nos demos cuenta de lo que pasa. El sistema racional del miedo entra en acción una fracción de segundo más tarde, después de que la información del exterior es procesada y se vuelve información consciente para nosotros.

3) El tercer sistema de miedo es la conciencia misma

La conciencia, es la que toma las decisiones. Hace de mediador entre el sistema primitivo y el racional, entre los conflictos que se generan entre la emoción y la razón. Analiza las opciones que presenta el sistema racional, y decide cuál de éstas debe escoger. Incluso tiene la capacidad de detener la respuesta primitiva de huir o pelear, pero esto no es nada sencillo. El sistema primitivo es muy poderoso, y de él surgen nuestras fobias, las cuales son extremadamente difíciles de eliminar conscientemente.

Encontramos que en todas las disciplinas se entiende que los seres humanos poseemos una respuesta automática ante los hechos desconocidos o sorprendentes, sentimos miedo y activamos nuestro sistema nervioso para afrontar este miedo; estamos preparados para sentirlo, el cómo y hacia qué lo sintamos es una construcción cultural fruto de nuestro entorno social y educativo.

Fatima Centenero de Arce

Referencias

http://www.misuperacionpersonal.com/ansiedad-la-funcion-del-miedo/

http://expansion.mx/actualidad/2009/11/18/la-cuna-de-todos-los-miedos

http://culturizando.com/el-miedo-innato-o-aprendido/

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5321668

file:///C:/Documents%20and%20Settings/Usuario/Mis%20documentos/Downloads/Dialnet-AntropologiaDelMiedo-5321668.pdf

Neurobiología del miedo de Garikoitz Azkona  http://www.science-meets-society.com/wissenschaft-gesellschaft/neurobiologia-del-miedo/

http://www.medicinajoven.com/2011/01/el-miedo-innato-reflejo-de-moro.html

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