Un mar y un océano separan los casi 14 km por la parte más angosta de dos continentes: África y Europa, o lo que se podría decir, Marruecos y España, por el Estrecho de Gibraltar. Y mientras la naturaleza sigue su curso[1] con la pleamar y la bajamar, en sus aguas tiene lugar la travesía de planeadoras[2] pilotadas por narcotraficantes, que buscan a toda costa alcanzar tierras europeas sin ser cazados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad[3] que vigilan permanentemente sus costas las 24 horas los 365 días.

El trato del negocio

Todo empieza con el cierre de negocios[4] en España por parte de los narcotraficantes que llevaran a cabo la operación de la compra y venta de hachís[5], y de ahí los compradores se desplazaran hasta Marruecos para zanjar la calidad del producto, concretamente a ciudades como Chaouen o la región del Rif, en Marruecos, país líder en producción, exportación y expansión de su cultivo por toda la geografía mundial. Lugar orográfico[6], cuyas condiciones ambientales y debido a la altitud y temperatura, hace posible el florecimiento y cultivación de las plantaciones de cannabis, de donde se extrae el polen de hachís, y se prepara el producto hasta su comercialización. De ahí su oscuro negocio ilícito que se distribuirá[7] por toda Europa y más allá, pero su principal entrada pasa por el puente marítimo del Estrecho de Gibraltar, desembarcando en la costa de Cádiz (aunque también se transporta hasta otros puntos como Huelva y Sevilla, entrando a esta última por el Río Guadalquivir). Concretamente en la zona del Campo de Gibraltar y un poco más allá, las poblaciones que tiene lugar el primer destino antes de ser distribuida por el territorio nacional e internacional son: Bárbate, La Línea, Tarifa, Algeciras, y otras poblaciones, pero en los últimos tiempos se puede hacer especial mención al río Guadarranque, cauce que separan las poblaciones de San Roque y Los Barrios, este último destino es el lugar preferido por los narcotraficantes debido a la ubicación estratégica de chalets que colindan con el río, y donde en los últimos años se han construido compuertas que dan acceso directamente a la vivienda, y que una vez dentro la embarcación (planeadora), se cierran unos portones automatizados; dichas compuertas son también conocida en el argot del narcotráfico como “narcoembarcaderos[8]”, de manera que impide que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad marítimas, puedan detener y/o abortar las operaciones de los narcotraficantes de las aguas procedentes de Marruecos, ya que éstos cuando entran en persecución tras los narcos por el río Guadarranque, le llevan una ventaja de recorrido y tienen tiempo suficiente para entrar con las planeadores hasta la propiedad privada y cerrar las compuertas, mientras las fuerzas policiales no pueden hacer mucho más que esperar que lleguen los refuerzos por tierra.

También hay que decir, que la introducción de la droga procedente de Marruecos y con destino en España, no solo se lleva  a cabo a través de potentes planeadores por vía marítima, sino de vehículos terrestres por los puestos fronterizos[9] desde Ceuta o Tánger hasta Algeciras o Tarifa a través del ferri que se destina al transporte de pasajeros y vehículos, aunque también hay buques de transporte exclusivamente para mercancías en camiones o contenedores. Otra de las vías de introducción de las drogas a la Península, y que en los últimos tiempos está teniendo lugar su presencia, es por el espacio aéreo, mediante avionetas piratas, que están siendo utilizadas para el transporte de la droga desde Marruecos hasta las zonas rurales de Sevilla, Málaga, Córdoba y Cádiz. Los datos más significativos son los derivados de accidentes aéreos que se han producido por distintos motivos, entre los que se destaca la falta de experiencia de los narcotraficantes para manejar estos aparatos en horas nocturnas[10].

Pero antes de partir y cerrar definitivamente el negocio[11], el producto es catado por el comprador, y después se le pondrá un sello personalizado que sólo el comprador identificará en sus fardos de hachís que ha negociado; normalmente van empaquetados en fardos de 25 o 30 kg., y cada fardo lleva estampado en seco una marca. Las embarcaciones son exclusivas para este tipo de mercancía pesada, pudiendo transportar entre 1000 y 3000 kg de ese producto ilícito, dependiendo del tamaño de la neumática y su potencia. Estas embarcaciones son adquiridas en España, y donde partirán hasta las costas de Marruecos para cargar la mercancía. Normalmente cuando llegan a la otra orilla marroquí, aguardan hasta el momento oportuno para regresar con la mercancía; todo tiene que salir bien porque está en juego mucho dinero, y ni siquiera lo pagan los transportistas que pilotan la embarcaciones, porque el cometido de éstos, es que la mercancía llegue al destino acordado, cuyas coordenadas son fijadas desde que se sale rumbo a Marruecos. Para ello, viajan entre dos y cuatro narcos, uno o dos con conocimientos náuticos y con experiencia en travesías de mercancía ilícita, para cuya navegación cargada con casi dos o tres toneladas de hachís, se requiere tener ciertas habilidades, aun más cuando hay que iniciar la maniobra de darse a la fuga tras ser detectados[12] por los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Ante este tipo de situaciones, los narcotraficantes realizan maniobras evasivas para huir y no ser cazados, y para ello ponen sus propias vidas en juego a costa de proteger la mercancía, y que en última instancia irán arrojando por la borda al mar cuando se vean acorralado por las fuerzas policiales.

En otras ocasiones, cuando están retirados de la costa marroquí y el piloto de la planeadora no puede volver atrás porque la patrullera marítima de los efectivos policiales está pisándole los talones a los narcos; la intención es llevarlo a donde los fuerzas policiales quieren, que no es otra que no regresen a Marruecos, donde saben que si la patrullera de la Gendarmería marroquí no está cerca, las fuerzas policiales españolas no podrán pasar la línea imaginaria marítima que limita a España de Marruecos. Pero los narcos, también suelen buscar “refugio” en aguas gibraltareñas, así que ponen a rumbo a Punta de Europa, dirección a Gibraltar, donde saben que allí las fuerzas actuantes españolas no podrán pasar tampoco la línea imaginaria que limita la soberanía española y las aguas de Gibraltar (ver Tratado de Utrecht)[13], porque en varias ocasiones (y cabe decir lamentablemente), se crea una disputa entre ambas fuerzas policiales por competencias jurisdiccionales, y los narcos acaban saliéndose con la suya porque huyen.

Otro punto a tener en cuenta durante el cierre del trato de negocio, es la visita a las plantaciones que se hace a través de sus cultivadores, quienes normalmente son los mismos[14] productores y distribuidores de la sustancia de cannabis, además de los encargados de que el producto se empaquete herméticamente para protegerlo del agua, y de que todo quede preparado para que la mercancía esté a punto de cargarla en las planeadoras neumáticas, que son  propulsadas por varios motores de gran potencia, lo que necesitan un elevado consumo de combustible, y para lo que se prevé una treintena de garrafas de gasolina comunicadas en serie para abastecer a los potentísimos motores, que tendrán que realizar una travesía a toda máquina en el menor tiempo posible por el Estrecho de Gibraltar.

Y hasta aquí esa podría ser la última fase del comprador-vendedor del producto ilícito en España, Europa y casi en el mundo. No permitida su comercialización, su tenencia y consumo en lugares públicos debido al daño[15] que causa a la salud pública. A partir de ahí, los transportistas que se encarguen de cruzar el Estrecho de Gibraltar hasta tierras españolas, serán los responsables de que todo salga de acuerdo a sus predicciones. Para ello, cuentan con medios tecnológicos avanzados, incluso se podría decir que van por delante de los medios destinados para combatir la lucha contra el narcotráfico por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, quienes impedirán por todos los medios (incluso jugándose sus propias vidas, para darle caza a los narcotraficantes) que el producto llegue a las costas españolas. Así que durante la persecución por agua, los narcotraficantes intentaran esquivar y perder de vista a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, y para ello se verán obligados a hacer maniobras temerarias para no tener que arrojar los fardos de hachís al agua, y por otra parte, intentar llegar a pisar tierra sin ser interceptados por los medios terrestres de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que le estarán esperando en alguna parte de la costa para detenerlos[16].

Durante este tipo de actuación en las aguas del Estrecho de Gibraltar, se produce un peligroso espectáculo entre narcotraficantes y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, como ya hemos mencionado. No porque solo estén en peligro la vida de los narcotraficantes, sino porque además de los miembros policiales, por el Estrecho de Gibraltar navegan cientos de buques (la mayoría mercantes) durante las 24 horas, donde entran y salen del Mar Mediterráneo hasta el Océano Atlántico, o viceversa, lo que supone poner en peligro a terceras naves que no se percatan de la presencia de este tipo de embarcaciones debido a que sus radares no siempre detectan a otras embarcaciones mucho más pequeñas, y que ni siquiera sobresalen apenas del nivel de la superficie del agua, lo que hace también que sea muy difícil ser interceptadas por el sistema de radares (SIVE) con los que cuenta la Unión Europea con países miembros que colindan con terceras fronteras (FRONTEX[17]), aún peor cuando apenas hay luz lunar y las condiciones meteorológicas típicas de la zona del Estrecho de Gibraltar, forman vientos que provoca olas y hace más difícil la visualización de este tipo embarcaciones.

Andrés LópezJuan G. Rodríguez


Para seguir con más información puedes leer la segunda y tercera parte de este artículo:

Procedencia y destino del hachís que cruza el Estrecho II

Procedencia y destino del hachís que cruza el Estrecho III


Referencias

Imágenes: José Luis Sánchez Hachero (Cádiz). Autor del blog Los mundos de Hachero

[1] Las mareas son muy importantes para la navegación marítima, pero más importante es para una embarcación que va a transportar una gran cantidad de kilos de hachís y para ello necesita entrar por una zona poca profunda para descargar la mercancía ilícita.

[2] Las planeadoras son las embarcaciones tipo lanchas neumáticas, aunque también se le llama goma en el argot del narcotráfico. Se les llama planeadora los grandes y potentes motores hace que la embarcación vaya prácticamente por encima del agua, como si estuviera peinándola. A pesar de llevar encima entre 1000 y hasta 3000 kg de resina de hachís en fardos de 25 o 30 kg.

[3] La lucha contra el narcotráfico no entiende de distinción alguna por parte de los funcionarios policiales. Aunque las competencias fiscales las tiene la Guardia Civil y Agencia Aduanera, el resto de Cuerpos de Seguridad, también intervienen en la persecución de este tipo de actos contrabandistas.

[4] Está quien va a comprar el producto ilícito y quien es intermediario para  ponerlo en contacto con los distribuidores en Marruecos. Aunque existen otras formas de amañar el trato, la más común es la utilizar la figura de los intermediarios para llegar a negociar grandes cantidades de drogas de cannabis.

[5] Tetrahydrocannabinol (THC)

[6] Ver mapa: http://mobile.pueblos20.net/marruecos/chaouen/yebba/maparelieve.htm

[7]El 80% del hachís que se consume en Europa entra a través del Estrecho de Gibraltar. Ver  vídeo: http://www.mitele.es/programas-tv/especiales/programas-especiales/los-otros-ninos-narcotrafico-en-el-estrecho/

[8] Este tipo de construcción consiste en una reducción de terreno en el interior del jardín de las viviendas, dejando entrar el agua en sustitución de la tierra. A la vez que se coloca un portón de grandes dimensiones a nivel del mar consistente en que permita la entrada y salida de las embarcaciones de narcotráficos como si de la puerta de un garaje de vehículos se tratara. Si bien es cierto, en los últimos años los narcotraficantes han ido adquiriendo propiedades en la zona de la urbanización de Guadacorte, lugar que colinda con el río Guadarranque, y se han construido más de una docena de narcoembarcaderos de manera clandestina, pues dicha construcción no está permitida por disciplina urbanística y la Ley de Costas. Noticias relacionadas con los narcoembarcaderos: http://www.abc.es/hemeroteca/narcoembarcaderos

[9] Estos puestos fronterizos son muy importantes debido a que para los países miembros de la Unión Europea, hacen frontera con terceros países, y por lo tanto sufriendo puestos habilitados por el Acervo Schengen, se rigen por normas nacionales de obligado cumplimiento.

[10] La navegación aérea en avioneta en horas nocturnas conlleva riesgos mucho más peligrosos, aunque su presencia en las zonas rurales sean más desapercibidas que cuando se realiza el desembarco por las zonas costeras. De hecho, muchos de los accidentes que se han producido se han dado aviso pasadas varias horas o días desde el impacto, esto es debido que muchas zonas rurales donde tiene lugar el aterrizaje no es frecuentado por guardas forestales o agricultores, y a los días siguientes es cuando alguien ha visto la avioneta siniestrada y ha dado aviso a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Noticias relacionadas con el transporte en avioneta: http://www.granadahoy.com/article/granada/1223152/hachis/llego/cielo.html

[11] El negocio se cierra normalmente en Marruecos, pagando en metálico y en euros la totalidad de la mercancía. Aunque también se pueden cerrar tratos en España. Eso dependerá de los intereses del vendedor y el comprador. Una vez supervisada la mercancía y marcado cada fardo, el trato de cierra y sólo quedaría transportar la mercancía desde las tierras de cultivo hasta una zona costera convenida para ser embarcada en las planeadoras y de allí rumbo a la Península.

[12] Los seguimientos que hacen los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, pueden consistir en diferentes métodos de vigilancia. A veces son los helicópteros los que sobrevuelan a gran altura el espacio aéreo del Estrecho de Gibraltar, con la intención es de cubrir mayor ángulo de visión y no que los motores no se escuchen.

En el caso de las tripulaciones marítimas, aguardan apostados en alta mar a oscuras y a la espera de recibir instrucciones para iniciar la persecución y abordar que los narcos se salgan con la suya.

Pero todos estos movimientos son coordinados por medios tecnológicos, y que por motivos de seguridad se omitirá en este trabajo. Pero son muchos los esfuerzos humanos los que hacen que cada día y noche, el tráfico de planeadoras cargadas con droga por las aguas del Estrecho de Gibraltar,  tengan más difícil su tarea y se incaute en casi un año, la cantidad de 80 toneladas de este producto perjudicial para la salud.

[13] Existen conflictos diplomáticos entre el Reino de España y Gibraltar, a consecuencia de persecuciones en caliente por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad española por motivos de narcotráfico, donde Gibraltar se niega a que embarcaciones de los Cuerpos de Seguridad españoles entren en sus aguas. Sin embargo, España aplaude la colaboración cuando alguna de las patrulleras de la Royal Police sale de sus referidas aguas y participa con las fuerzas policiales españolas en abortar operaciones de droga, como ha ocurrido en algunas ocasiones en la playa del Levante de la barriada de la Atunara, en La Línea de la Concepción (Cádiz).

Ver noticia relacionada con los conflictos diplomáticos:

 http://www.elmundo.es/espana/2015/10/09/5617914746163ff64e8b4645.html

http://politica.elpais.com/politica/2014/04/02/actualidad/1396446932_870099.html

http://www.libertaddigital.com/nacional/moratinos-achaca-el-incidente-en-gibraltar-a-una-persecucion-en-caliente-1276378401/

[14] Para este tipo de comercio existe un monopolio, tal y como ocurre con artículos de otra índole legalmente permitido para su venta. Son unos pocos los agricultores de cannabis los que dirigen la explotación. El resto son trabajadores que dependen de los grandes jefes de la organización que tienen que mantenerse al margen y cuyo cometido son las relaciones comerciales. Digamos que las plantaciones de Marruecos no crecen así porque así, sino que existen intereses en probar nuevas formas de cultivo más rápida y con más calidad, lo que permite que haya toda una industria destinada al cultivo, preparación y distribución de este producto no permitido en España, en Europa y en parte del mundo; con la excepción de Holanda y algunos otros lugares de autoconsumo.

[15] Ver las consecuencias de las drogas: http://es.drugfreeworld.org/drugfacts/marijuana/the-harmful-effects.html

[16] En los últimos tiempos, la labor de las fuerzas policiales están dando resultados muy positivos en cuanto a la aprensión de drogas, sobre todo en la zona del Campo de Gibraltar. De hecho, muchos comparadores de droga acompañan su mercancía en las planeadoras porque no se creen que sus transportistas hayan tenido que perder la mercancía a mitad de camino debido a la presencia de estos miembros policiales. Es decir, no se fían de sus transportistas y creen que la perdida de la droga se debe a intereses personales de los pilotos de la embarcación, que depositan la droga en otros puntos de los acordados para venderle la mercancía directamente a otros clientes.

[17] Ver página a través del enlace: http://frontex.europa.eu/

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