
Este es el sugerente título, de un interesantísimo documental del realizador argentino Pino Solanas. Allí se relatan, en primera persona, los sucesos de la “bancarrota” argentina de principios del nuevo siglo, desde la perspectiva de quienes fueron directos protagonistas de las luchas y resistencias. De entre las diferentes maneras que existen, o que son posibles, para narrar en clave audiovisual, el dolor y el sufrimiento humanos, Solanas elige el camino de la sobriedad: “da voz” a los históricamente olvidados. Siempre me ha impresionado la sobriedad de esas mujeres, quienes expresaban, con emoción contenida, no solo los males de la globalización neoliberal, sino sus sueños, luchas y esperanzas. Quienes, no “teniendo nada”, tenían lo mas importante para un ser humano: su dignidad.
Hace mas de un mes, Madrid recibió a centenares de miles de personas, que llegados de todos los rincones de la península, se sumaron a las llamadas “marchas de la dignidad”.En un día cuasi primaveral,se podían ver a familias enteras de Asturias , Galicia o Andalucía.¿Qué llevó a miles de personas a desplazarse, en su mayoría con medios precarios, hasta la capital? Venían a reivindicar su dignidad de ciudadanos y seres humanos. La implementación, por parte de los últimos gobiernos de políticas de “ajuste neoliberal”, provocan las consecuencias que todas conocemos de primerísima mano: paro incontrolado, intensa precariedad y salarios que bordean el hambre, así como una progresiva pauperización de las condiciones de vida para millones de personas en todo el país. Como si no fuese suficiente, asistimos desde la llegada al gobierno del PP, a un saqueo sistemático de las conquistas sociales de décadas anteriores: desmantelamiento – vía privatización- de la sanidad pública, gratuita y universal, asfixia de la educación pública- por la vía de la negación de los recursos mínimos que la hagan posible-, expolio de las ya de por si inmorales hipotecas que gravan los pisos de la clase trabajadora y un triste y largo etcétera. Pero lo que desde una mirada antropológica, que busca ver mas allá de los discursos, el decurso de las acciones de las personas, mas nos interpela, es el ataque frontal, descarnado y a “cara descubierta” a la dignidad de las personas; no basta ya con ganar en la arena política, hay que vencer. Vencer todo atisbo de resistencia, de cuestionamiento, de conatos de rebelión. Esa tarde en Madrid, mientras caminaba con mis hij@s en la marcha, les contaba de esas otras luchas, que desde la doble distancia de la geografía y el tiempo, nos reconocen, como una sola y única Humanidad que reivindica por encima de todas las materialidades, su dignidad.
Foto. Javier Lizón Agencia EFE
Cobertura de los medios alternativos de las marchas del 22M:
http://wiki.15m.cc/wiki/Madrid_22-M,_Marchas_de_la_Dignidad
Y esta es la historia de como un gobierno asaltó a sus propios gobernados…